Ludopatía Diagnóstico y tratamiento

Empecemos por definir lo que es el juego patológico, más conocido como ludopatía. El DSM-IV-TR lo incluyó dentro de la patología de control de los impulsos no especificados en otros apartados. Si deseas profundizar en este campo y formarte para ayudar a quienes lo necesitan, el Curso en Adicciones Comportamentales, ofrecido por UNIR, es una excelente opción. Esta formación te brinda conocimientos especializados para comprender que es ludopatía y aplicar estrategias de prevención y tratamiento. Comprender qué es ludopatía es esencial a fin de detectar sus señales a tiempo y evitar que este trastorno deteriore la salud mental y emocional de quienes lo padecen.

Juego compulsivo y ansiedad

En otro artículo tratamos las diferencias entre los jugadores profesionales y los adictos al juego, además también explicamos las características de estas personas que apuestan de forma sistematizada y controlada. Los estudios epidemiológicos estiman que casi la mitad de los adultos han participado de alguna forma en algún juego de apuestas en el último año. Aproximadamente un 5 % de las mujeres y un 10 % de los hombres exhiben un patrón de juego de riesgo. Esto supone que unos 450 millones de personas en el mundo son jugadores problemáticos o de alto riesgo. De ellos, 80 millones de adultos tienen un trastorno de juego patológico o ludopatía.

Quienes la sufren intentan tapar otros problemas. Se puede tratar con terapia.

Lo que sí sabemoses que la ludopatía afecta más a los hombres que a lasmujeres, de forma que entrelos casos diagnosticados el 70-80% son hombres. Por sexos los lugares de juegomás frecuentados son los bingos enel caso de lasmujeres y los casinos en los hombres. Las personas que atraviesan momentos delicados en su vida, como una separación, la jubilación, una lesión o la muerte de un ser querido, corren un mayor riesgo.

En la CIE-11, el Trastorno por juego de apuestas se diferencia del Trastorno por uso de videojuegos, reflejando el reconocimiento de dos conductas adictivas distintas. El reconocimiento del juego patológico como una enfermedad permite el acceso a tratamientos efectivos, que reducen las consecuencias negativas en el jugador y en su entorno. El término juego patológico ha reemplazado al de ludopatía, que tiene una carga estigmatizante sobre el presunto “ludópata”. Apostar implica arriesgar algo de valor con la esperanza de obtener algo de mayor valor, pero también conlleva la búsqueda intencionada de un estado de excitación emocional.

Síntomas de la Ludopatía.

Sin embargo, si el afectado no reconoce su adicción cualquier tratamiento será prácticamente inútil. Por tanto, reconocer y querer resolver el problema se convierte en algo vital para poderlo tratar. Para ello  la familia y el entorno juegan un papel fundamental haciendo el papel de controladores externos. Estos deberán gestionar el dinero evitando que el ludópata acuda en solitario al banco o impidiendo su acceso a casino o locales de apuestas. También serán los encargados de reforzar aspectos del adicto como su autoestima o sus habilidades sociales. Los daños causados por los juegos de azar y de apuestas aumentan a medida que se expande su mercado, algo que pone en peligro la salud y el bienestar de las poblaciones.

Apuestas online: jugador profesional o adicción al juego

Así, se pueden integrar la TCC con la terapia sistémica, psicodinámica, basada en mindfulness, entrevista motivacional, etc. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alerta sobre los principales síntomas y consecuencias de la ludopatía, también conocida como juego patológico. Esta condición se caracteriza por la dificultad de una persona para controlar el impulso de jugar y apostar, lo que puede desencadenar un deterioro significativo en la vida familiar, social, laboral y personal. Es el síntoma más común en todo ludópata y, si lo pensamos, si el jugador patológico siente un impulso irrefrenable por jugar y apostar, es normal que termine gastando dinero por encima de sus posibilidades. Esto desencadena problemas económicos importantes que se traducen en deudas, dependencia de las líneas de microcrédito o instituciones prestamistas y, en los peores casos, en la ruina tanto personal como familiar.

Perfil del ludópata

El juego online con su publicidad multimillonaria entra en nuestras casas a cualquier hora a través de internet o de la televisión. Sinos fijamos en el filtro de la edad detectamos un grave problema.Si hace una década eran los varonesentre 35 y 40 años los que presentaba más problemas de adicción al juego, ahora es en el grupo entre 18 y 25 años en el que se hamultiplicado su incidencia. A día de hoy, las más eficaces son la terapia cognitivo-conductual a largo plazo o la intervención motivacional. La autoayuda, las intervenciones farmacológicas y los grupos de apoyo parecen ser menos eficaces, aunque estos últimos se encuentran entre las opciones más utilizadas. Las terapias por internet vienen respaldadas por ciertas evidencias, aunque la tasa de abandono es un problema importante. La mayoría de los apostadores casuales dejan de apostar cuando pierden o establecen un límite de cuánto dinero están dispuestos a perder.

  • Los sistemas voluntarios no suelen utilizarse y no son de obligado cumplimiento.
  • Si un ser querido muestra signos de enfermedad mental, mantén una conversación abierta y sincera con él y hazle saber tus preocupaciones.
  • Es importante reconocer los síntomas y buscar ayuda profesional para evitar que esta adicción cause daños irreparables en la vida personal, financiera y social del individuo.
  • El juego entraña, sin embargo, una realidad mucho más oscura de la que muestran las vistosas y coloridas aplicaciones de apuestas.

El sector de la investigación también se ha visto influido por el sector de los juegos de azar y de apuestas a través de financiación y de otras ayudas. Uno de los objetivos clave para la salud pública es limitar la capacidad de quienes tienen intereses particulares en el sector de los juegos de azar y de apuestas para influir en los programas de investigación y las políticas públicas. En los países donde se han legalizado los juegos de azar y de apuestas, los gobiernos suelen generar importantes ingresos fiscales. Esto puede crear cierta dependencia y desincentivar la aplicación de medidas que reduzcan los daños. Es posible que los beneficios económicos percibidos en los mercados de juegos de azar y de apuestas tengan preferencia frente a los efectos poco conocidos que estos juegos tienen sobre la salud y el bienestar.

Bienestar laboral: qué es y cómo se trabaja en las empresas

Empiece pensando en al menos cinco actividades agradables que no tengan nada que ver con el juego, la bebida o el abuso de sustancias. Esto podría incluir ver la televisión, hacer ejercicio o trabajar en el jardín. Si bien es cierto que no es el enfermo adicto más fácil de reconocer, son muchos los signos que nos pueden poner en alerta si, realmente, les prestamos atención. Tanto el juego como el consumo de sustancias comparten mecanismos de recompensa cerebrales y comportamientos impulsivos.

Enfermedad mental

Una de las tipologías de juego que más ha aumentado son las apuestas deportivas on line. Su incremento se explica porque, más allá del fácil acceso y mayor privacidad, los juegos cuyas  ganancias no se basan solo en la suerte y cuya recompensa es inmediata son potencialmente más adictivas. Millones de lectores confían en HelpGuide.org para obtener recursos gratuitos basados en evidencia para comprender y afrontar los desafíos de la salud mental. La adicción es la enfermedad del autoengaño ya que, es muy probable que, quien la sufre, esté convencido de que no tiene ningún problema ni sufre ninguna enfermedad. Este es uno de los primeros puntos que tratamos de corregir cuando abordamos el tratamiento de cualquier adicción.

Problemas

De ellos, unos 80 millones padecen adicción al juego, el cuadro más severo asociado a estas prácticas. Este complejo trastorno comportamental se diagnostica cuando se cumplen al menos cuatro de los parámetros identificados por la comunidad científica como conductas de riesgo. La onda expansiva del juego problemático, además, trasciende al propio jugador y los daños en la salud abarcan más que el trastorno por juego. Los investigadores estiman que unas seis personas, de media, se ven afectadas negativamente por una persona que experimenta problemas con el juego.

Fases del jugador patológico.

Actualmente, no existen medicamentos específicos aprobados para el tratamiento de la ludopatía o adicción al juego. Sin embargo, la medicación puede ser necesaria para abordar otros trastornos que coexisten con el juego patológico, como la depresión mayor, la ansiedad, el TDAH o el trastorno bipolar. El éxito del tratamiento depende de un enfoque personalizado, teniendo en cuenta las características individuales del paciente, su nivel de motivación y la presencia de trastornos comórbidos. Este enfoque personalizado debe formar parte de un tratamiento integral, que incluya el tratamiento conjunto de otros trastornos comórbidos (con medicación si fuera necesario), el apoyo socio-familiar, la implementación de estrategias conductuales y la participación en grupos de apoyo-mutuo.

Relación con otros problemas

Las actividades académicas o laborales se suelen ver afectadas, ya que suelen jugar en las horas de trabajo o de formación y reducir su rendimiento o aumentar su absentismo. La preocupación por la siguiente apuesta o por el dinero perdido en la última, les lleva a desatender sus obligaciones. Las personas que apuestan en exceso pueden resultar estigmatizadas por sus amigos y, especialmente, sus familiares. Este hecho puede resultar en un mayor aislamiento social del paciente que, a su vez, puede agravar la ludopatía y apartarlo más de sus seres queridos. “El adicto no encuentra otra manera de tapar lo que le duele (angustia, depresión, soledad, falta de proyectos). Hay que tratar al paciente antes del deterioro familiar, económico y psiquiátrico que en algunos casos los conduce al intento de suicidio como única salida”, advierte Coletti.

Prevención y tratamiento

Para ello ha contado con el apoyo del Programa XPANDE DIGITAL de la Cámara de Comercio de Barcelona. Usaban para ello el hueso astrágalo, que extraían del talón de cabras, ovejas o caballos. Además, se cuenta con el apoyo del servicio de Trabajo Social, que realiza intervenciones educativas para la salud con el fin de brindar soporte adicional a las personas derechohabientes afectadas. “Cuando intentan dejar o suspender el juego, pueden presentar síntomas de abstinencia como ansiedad, insomnio o irritabilidad. Esto impacta negativamente en todas las áreas de su vida”, indicó el especialista.

La clave del éxito radica en la constancia, la planificación y el apoyo, permitiendo que la persona recupere el control sobre su vida y rompa el ciclo de la ludopatía. Para evitar la tentación de apostar, es útil no llevar encima dinero en efectivo ni tarjetas de crédito. En un primer momento, se puede acordar con el paciente que delegue su gestión financiera en un familiar o persona de confianza. Alternativamente, se pueden establecer límites en cuentas bancarias y tarjetas para restringir el acceso a grandes sumas de dinero, así como eliminar cualquier posibilidad de solicitar préstamos rápidos, los cuales podrían facilitar una recaída. Con el tiempo, se plantea que la gestión financiera sea devuelta al paciente a medida que adquiere autocontrol y confianza en sí mismo.

Una vez que las personas aprendan esta técnica, comprenderán cómo se siente respirar de forma uniforme y profunda, en lugar de realizar respiraciones cortas y entrecortadas que con frecuencia acompañan a la ansiedad y la angustia. Las personas deberían dedicar 10 minutos ininterrumpidos a este ejercicio, de preferencia en un lugar tranquilo y sin distracciones. Puede ayudar el atenuar las luces y sentarse o acostarse en una posición cómoda. La relajación real es una respuesta fisiológica y psicológica opuesta a la ansiedad y el pánico. Va acompañada de una disminución del ritmo cardiaco y la presión arterial, una respiración más profunda y un estado de ánimo tranquilo y uniforme. Una de las formas más eficaces de contrarrestar la ansiedad es aprender a relajarse.

Además, nuestro cuerpo segrega adrenalina cuando jugamos o apostamos porque somos conscientes de que podemos ganar o perder. El ludópata busca en el juego la falsa esperanza de ganar un dinero extra y, aunque al principio gana más de lo que espera, termina perdiendo cantidades de dinero cada vez más altas. Aunque la ludopatía está asociada a muchos síntomas y problemas de índole personal, en este post te contamos cuáles son los 5 más comunes para identificar a un ludópata. La persona afectada por ludopatía está constantemente pensando en jugar y al igual que sucede con los adictos a sustancias, cada vez necesita apostar cantidades de dinero más elevadas.

Se trata de asociaciones de jugadores que se reúnen frecuentemente con el objetivo de lograr y mantener una abstinencia al juego, sin contar con la participación de profesionales en salud mental. Las reuniones suelen organizarse una o más veces a la semana, tienen una duración promedio de noventa minutos y pueden ser presenciales u online. Las reuniones presenciales tienen lugar en centros comunitarios o espacios cedidos por ayuntamientos; mientras que, las reuniones virtuales están pensadas para quienes no pueden asistir en persona.

Los sistemas universales (que se aplican obligatoriamente a todos los jugadores) son los más eficaces. Los sistemas voluntarios no suelen utilizarse y no son de obligado cumplimiento. La prevención es la estrategia más costoeficaz para minimizar los daños relacionados con los juegos de azar y de apuestas. Los daños causados por el juego también se producen sin tener que llegar a niveles patológicos. Algunos signos de daño son el uso en juegos de azar y de apuestas de dinero destinado a gastos esenciales para el hogar, lo que puede provocar inseguridad alimentaria, problemas de vivienda y dificultades de acceso a la atención de salud y a la educación. Los juegos de azar y de apuestas consisten en jugarse dinero (u objetos de valor) en un evento de resultado incierto, con la posibilidad de obtener un mayor rendimiento.

Gradualmente, volverá a asumir la responsabilidad de gestionar sus finanzas, lo que fomentará su autonomía y reforzará su autoeficacia. Incluso en ausencia de un trastorno mental comórbido, algunos medicamentos pueden prescribirse fuera de indicación cuando sus propiedades ansiolíticas, antidepresivas, estabilizadoras del ánimo o anti-impulsivas pueden contribuir a mejorar el control de la conducta de juego. La ludopatía puede ser una enfermedad grave, con un impacto significativo en la vida del paciente, generando un sufrimiento equiparable al de otros trastornos psiquiátricos.

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