Los visitantes llegaban en tranvía desde la estación del funicular del Tibidabo o en sus propios medios de locomoción. Y aunque hoy queda muy poco en pie de las instalaciones, aún es posible llegarse a vislumbrar los restos de lo que aquello fue algún día. Basta buscar «casino de la Rabssada» en google para que el mapa ya nos indique la ubicación de las ruinas. Desde Barcelona se llega por dicha carretera, de camino al Parque de atracciones del Tibidabo. Cuando llega el desvío que lleva al parque en lugar de tomarlo se sigue recto, en dirección a Sant Cugat. La propiedad de la finca y del Casino ha pasado, por sucesión, a dos familias catalanas, residentes en Barcelona, con quienes es posible contactar por medio de la administración del parque natural de Collserola.
Casino de la Arrabassada (Fotos + Vídeo + PDF)
Josep Sabadell se asoció con el gran empresario de la restauración en ese momento Miquel Montané, propietario del Gran Café Restaurante Alhambra (1891) del el paseo de Gracia número 25, el más amplio de la ciudad. El Casino se encuentra enclavado en una finca de 10,68 hectáreas, cuyos propietarios mantienen como reserva forestal.
Un hotel con una «habitación del suicidio» en Barcelona: ¿realidad o leyenda?
En medio de la plena expansión de la ciudad, para 1899 se inauguró en Sant Cugat del Vallés, un hotel casino realmente majestuoso. Símbolo del lujo y de la bonanza económica de la Barcelona de este siglo, tenía grandes salones donde se hacían bailes y había mucha música y alegría. El juego, a pesar del estar relacionado con el glamur del que ya hemos hablado, no dejaba de ser algo que se movía fuera de la ley y dependía de los sobornos a las autoridades para poder funcionar. Al año de su apertura, en junio de 1912, el Congreso de los Diputados, con el presidente José Canalejas al frente, votó a favor de su prohibición oficial, lo que supuso un golpe mortal al casino, que tuvo que cesar en sus actividades. Las ruinas son los restos de lo que me tomo la libertad en llamar “prototipo de un Eurovegas de principios del siglo XX”, y que no es otra cosa que el Gran Casino de la Rabassada. A lo largo de los años, y a medida que he ido pasando junto a esas ruinas, cada vez me he sentido más atraída por ellas y por ese halo de misterio que transmiten.
Restes de la zona a on hi havia l’entrada al Casino de la Rabassada
Hizo la tesis en 1988, con más de 40 años, cuando ya llevaba años dando clases de dibujo. Uno de los trabajos que le correspondió completar como doctoranda fue un proyecto fotográfico. “Había visto esos arcos desde la carretera y fuimos a verlo con mi familia, con otra pareja con niños”.
Independientemente de estas historias, la verdad es que el lugar actualmente no invita a demasiadas visitas turísticas por la propia seguridad de los visitantes. Como suele ocurrir con los lugares que han ido dejando una senda de misterio con el paso del tiempo, diferentes leyendas se han ido consolidando sobre el mismo. A partir de ese contratiempo, el espacio lúdico continuó funcionando como hotel y restaurante. En 1929, gracias a la Exposición Internacional volvió a recuperar algo del prestigio que había ido perdiendo, pero el estallido de la Guerra Civil fue el punto de inflexión hacia su total desaparición. La principal característica de la obra es que fue hecha a consciencia, tal y como demuestran los restos que, aun hoy en día, todavía se conservan a pesar del abandono, el vandalismo y los efectos de la propia naturaleza.
Declive
El primero son los interesantes detalles de estilo arabesco que se aprecian en los restos de ventanas que todavía se mantienen en pie. Y el segundo, el estado tan precario en el que se encuentran, medio absorbidas por la maleza. En nuestro blog de Viajes y escapadas en familia, podrás encontrar una gran cantidad de contenido.
En una de las salas del antiguo restaurante se celebró el banquete de despedida a las Brigadas Internacionales. Competía con el parque de atracciones del Tibidabo, abierto 10 años antes…y sobre todo con el novísimo Saturno Park…pero el parque de la Rabassada era el más grande de Cataluña y…disponía de casino!. La idea subyacente era situar dentro del club privado, el casino, a fin de capear la ley que impedía abrir salones de juego en los establecimientos públicos. Junto a él se iba a instalar un gran parque de atracciones que iba a dejar pequeño el del vecino parque del Tibidabo. Donde ahora no hay más que maleza y restos de algún muro, hace más de 110 años brilló con luz propia uno de los complejos de ocio más exclusivos de su tiempo.
LIBROS MARCA BARCELONA
Otras leyendas, aunque relacionadas con “el más allá”, son las que nos explica Sylvia Lagarda-Mata en su libro “Fantasmas de Barcelona”, ya casi al final de la obra. Se dice que en el lugar se han oído psicofonías en diferentes ocasiones, y que se han visto rondar por allí a un hombre y a una niña vestidos con ropas de principios del siglo XX. Según explican, esa burguesía era una clase social emergente (a lo que hoy en día llamaríamos “nuevos ricos”), que disponía de un gran poder económico, pero que tenía que posicionarse socialmente con relación a la antigua nobleza. Evidentemente no es la exposición del Titánic, pero permite hacerte una idea, a través de diferentes fotografías de la época y textos explicativos que las acompañan, de lo que supuso semejante construcción en medio del paraje de Collserola. Siempre había querido saber más sobre la historia de esas ruinas y, gracias a una exposición temporal sobre el tema en el Museu de Sant Cugat, he visto cumplido mi deseo.
La caída del majestuoso Casino fue precedido por muchas desgracias que alimentaron las leyendas sobre el lugar. Muchas de ellas es que la lujosa construcción fue testigo silencioso de los frecuentes suicidios de grandes propietarios burgueses que luego de jugar lo perdían todo. Una de sus enormes habitaciones era una sala de juego exclusiva para jugar a la ruleta. Dice la leyenda que el Casino contaba con una cámara insonorizada con una pistola para facilitarle a los arruinados desesperados que se quitaran la vida. Una de las leyendas más inquietantes de la historia de Barcelona es aquella que surge entorno al Casino de La Rabassada. Esta emblemática edificación que fue el templo del juego en la Ciudad Condal, pasó del lujo total a la ruina.
Los fusilamientos en la Rabassada dejaron una profunda marca en la historia de Barcelona. El casino, que ya estaba en declive, quedó asociado con la tragedia y el sufrimiento. Muchos consideran que este evento marcó el comienzo del fin para el Casino de la Rabassada, ya que su imagen se vio irremediablemente manchada por la violencia y la represión. En la actualidad, la entrada al solar que ocupaba el recinto está prohibida por motivos de seguridad. Tanto los visitantes como los restos ubicados en el solar, que pertenecen a dos familias barcelonesas, están en riesgo.
UNA INAUGURACIÓN CAÓTICA
El casino de la Rabassada | Si vas de Barcelona a Sant Cugat del Vallès por la carretera BP-1417, un poco más adelante del desvío hacia la ermita de Sant Medir, encontrarás unas ruinas a pie de carretera que te llamarán la atención por dos motivos. Desde excursiones para ir con niños, hasta recursos para hacer más divertidas las escapadas, como el Geocaching, Gincanas o Pasaportes lúdicos. Te invitamos a explorar nuestro blog, seguro que encontrarás artículos interesantes. Si quieres mas información sobre estas instalaciones existe un libro dónde explica toda la historia.
Hoy sólo quedan en pie los restos del mirador, los taludes y túneles del Scenic Railway. En lo que fue la caseta del transformador, se conserva el muro de cinco metros cubierto de ladrillos y estucado a modo de sillares acolchados, rematado por una cara femenina esculpida que hace de ménsula y sostiene lo que fue un balcón mirador. Más allá, se abre un camino abrupto que conduce a algunas habitaciones medio destruidas y también a alguna que otra leyenda. El caso del Casino de la Rabassada no solo se caracterizó por su exclusividad, también por su fugacidad. En 1899 empezó la andadura del hotel que fue preludio del centro de juego.
EL ABANDONO…
- Sin embargo, se recomienda precaución al visitar el sitio debido a su estado de deterioro.
- Por desgracia apenas quedan algunos vestigios de su presencia en la montaña de Collserola.
- Aunque el edificio estaba situado en el municipio de San Cugat del Vallés, (en la carretera que sube al Tibidabo) se le puede considerar como un complejo lúdico de Barcelona.
- La caída del majestuoso Casino fue precedido por muchas desgracias que alimentaron las leyendas sobre el lugar.
- Hoy en día, en la carretera de la Rabassada, aún quedan algunas ruinas entre la maleza de lo que antes fue uno de los lugares más exclusivos de Europa.
Con la construcción de la carretera de la Rabassada (1877) y el “Parque de atracciones del Tibidabo” (1900) la zona era una “perita en dulce” para cualquier inversor con perspectivas de futuro. El Casino consiguió un gran renombre como centro de juego de la ruleta, donde se perdieron grandes fortunas. El Casino y Gran Hotel de la Rabassada fue un casino, hotel y restaurante situado en la carretera de la Rabassada en el término de San Cugat del Vallés, en la provincia de Barcelona. En el había un cuarto que le llamaban el cuarto de suicidios que, dice la leyenda, cuando alguien perdía su dinero iba a aquel sórdida estancia y se quitaba la vida con una pistola. En la actualidad sólo se ve una montaña de ruinas en medio de una atmósfera de misterio y de muchos muertos del pasado sin identidad.
EL COMPLEJO LÚDICO PERMANECIÓ CERRADO DURANTE LA GUERRA CIVIL
Hay testimonios de gente que ha caminado entre sus ruinas, algo que ahora mismo no está permitido y al parecer es notablemente peligroso por el riesgo de que algunos de esos escasos vestigios se venga abajo. Webs centradas en la memoria de la ciudad han dedicado reportajes muy completos a aquel establecimiento. Destaca el de Barcelona Memory, un vídeo que repasa en detalle la corta historia del negocio.
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El Casino alcanzó gran renombre como centro de juego de la ruleta, donde parece que se perdieron grandes fortunas. La leyenda popular cuenta que incluso había una habitación reservada para empresarios que se habían arruinado y querían poner fin a su vida suicidándose. Se dice que era una manera de poder acabar dignamente para no tener que soportar la vergüenza de haber hundido a sus familias en la miseria.
Propiedad y Autoría
El artículo fue rebatido en el mismo diario el viernes 12 de noviembre en su página 5, por la nieta del Sr. La inauguración fue un evento exclusivo, al que asistieron unos trescientos invitados. Para su inauguración, el Gran Hotel Restaurant de la Rabassada contrató a un equipo de cocineros parisinos que lo situaron en la cima de los restaurantes de Barcelona. El 15 de diciembre de 1899, el jefe de cocina, José Casanovas, ganó el premio de la medalla de oro en el tercer concurso culinario de la Agrupación Artística culinaria «La Modelo».
A la recepción acudió la flor y nata de la burguesía barcelonesa y extranjera. El discurso inaugural lo presidió el entonces alcalde de Sant Cugat, Martí Rodó. En la actualidad la finca se encuentra cerrada, existiendo en la entrada carteles indicativos de su condición de propiedad privada, con prohibición de paso. Si te animas a ir a conocer las ruinas del Casino de La Rabassada debes ir por la carretera de la iglesia entre Sant Cugat del Vallès y Barcelona. Las ruinas recuerdan lo que fue en su momento un lugar majestuoso y lujoso.
A pesar de su trágico destino, el Casino de la Rabassada sigue siendo un símbolo importante de la historia de Barcelona. Sus ruinas son un recordatorio tangible de los eventos que tuvieron lugar en la montaña de Collserola durante la Guerra Civil Española. Además, el casino también representa una época pasada de esplendor y elegancia en la ciudad. El Casino de la Rabassada es un emblemático edificio ubicado en la montaña de Collserola, en Barcelona. A lo largo de los años, ha sido testigo de una rica historia y ha sufrido un trágico destino que ha dejado sus ruinas como un recordatorio de su pasado. En este artículo, exploraremos la historia del Casino de la Rabassada, su trágico destino y su estado actual.
SEDE DE LA BURGUESÍA BARCELONESA
Esto provocó el cierre progresivo de las instalaciones hasta que, en 1930, el restaurante cerró definitivamente. Durante un tiempo, los túneles de la montaña rusa se utilizaron como bodegas y almacenes. En el año 1912, cuando el gobernador prohibió el juego, provocó la quiebra de la sociedad y al cabo del año motivó el cierre del enclave. Fue escondrijo en la guerra civil cuando el edificio estaba deteriorado. Se utilizó primero para huir de lo bombardeos, después fue cuartel de carabineros y finalmente para escondite de personas consideradas “rojas”. Las instalaciones anteriores fueron modernizadas y se construyó un casino equipado con los últimos elementos.